SEAT Ateca FR 2018 a prueba
05/06/2018 Reportes de Manejo

SEAT Ateca FR 2018 a prueba

Este SUV obtiene un tratamiento para mejorar su carácter deportivo.

Situada como la versión tope de gama, al menos por el momento, este SEAT Ateca con las siglas FR hace alusión de una serie elementos decorativos para entregar un look más deportivo en comparación con las variantes que sitúan por debajo del mismo.

Al igual que sucede con las versiones R-Line de Volkswagen y S-Line de Audi, los modelos de SEAT bajo el sello FR, denotan una figura más agresiva por medio de una serie de modificaciones que quedan limitadas a lo ornamental. Y es que diferencia de aquellas viejas versiones FR del Ibiza y León, en donde la apariencia deportiva, no sólo quedaba en la imagen, sino que también existía una pequeña alteración en el motor, transmisión y suspensión para hacer notar que se trataba de un Formula Racing -FR-.

Ahora con esta segmentación de versiones en las que la nueva marca Cupra acoge aquellos modelos en los que existe una alteración del tren motor, hay que conformarnos en que el Ateca FR parta sólo de lo estético. Independientemente si hubiéramos deseado al menos 10 hp extras en el cuatro cilindros, debemos de mencionar, que con una serie de adornos en la carrocería, marca diferencia con las versiones inferiores.

Por ejemplo, mientras que el Ateca Style y Xcellence portan rines de 17 o 18 pulgadas con un diseño más sencillo, en el caso del FR son de 18 pulgadas con un aspecto más atractivo. Otros detalles que también hace diferencia en el exterior, son las fascias delanteras en color negro y el spoiler. Al tomar como base la versión Xcellence, este Ateca dispone de luces, delanteras y traseras, de LED y salida doble de escape. Todo esto en conjunto hace que el SUV despliegue una imagen más llamativa.

Una vez abiertas la puertas, esta versión FR del Ateca ve elevado el equipamiento y decoraciones que encontramos en la opción Xcellence. Al tratarse de una interpretación deportiva, los asientos forrados en alcántara negra tiene una configuración que mejora la sujeción en los costados, siguiendo este tenor, el volante se distingue por recibir un rediseño y por los pedales de aluminio. De ahí en fuera, toda la arquitectura de este SUV continúa siendo la misma, disponiendo de un diseño sobrio en el tablero, así como de un basto nivel de equipamiento. Sobresale el quemacocos, el freno de mano eléctrico, la pantalla táctil de ocho pulgadas, el volante forrado de cuero, la cámara de reversa y la llave remota.

Aunque desde afuera, el Ateca es el modelo más pequeño cuando tomamos como referencia al Honda CR-V, Volkswagen Tiguan y Kia Sportage, cuando llega el momento utilizar la zona de carga no es el último lugar de esta cuarteta. Al menos en números, con 510 litros de capacidad queda por arriba del Sportage que registra 503 litros. Aun así, con esta mayor disponibilidad de volumen en la cajuela, el espacio para los pasajeros de la segunda fila no se ve nada comprometido, por lo que tres adultos pueden viajar cómodamente.

Debido a que el tratamiento de este Ateca FR es únicamente visual, no existe ninguna alteración que vaya de la mano del apariencia deportiva. Por lo tanto, la dinámica de conducción, que nace del motor cuatro cilindros turbo de 1.4 litros y la caja automática de doble embrague con siete velocidades, continúa siendo la misma. Si bien, como lo mencionamos anteriormente, nos hubiera gustado una ligera dosis de más potencia, de nacimiento este SUV viene ya con una genética que le permite acelerar y moverse con una gran agilidad.

Esta grata sensación de manejo parte de un bien diseñado y armado chasis, que además de entregar un excelente rigidez, permite que la masa del vehículo sea sumamente ligera, sobretodo considerando que es un vehículo que supera los 4.3 metros de longitud y los 1.6 metros de alto. Así que, al combinar los 150 hp con menos de 1,400 kilogramos obtenemos sobre el papel una destacada relación peso/potencia.

Es un hecho que este SEAT Ateca tiene el sello de deportividad únicamente en la vestimenta, por lo que aquellos que deseen experimentar su manejo más agresivo tendrán que esperar la variante con el sello Cupra, aunque bueno para ello habrá que pagar un mayor precio que los $478,000 pesos que vale esta versión FR.

 

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