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TAG Heuer Carrera: el hijo pródigo regresa

A 160 años de su fundación, TAG Heuer confirma su relevancia y fuerza con una nueva generación de su cronógrafo más importante: el Carrera.

TAG Heuer Carrera: el hijo pródigo regresa

La relojería es una actividad definida por la consistencia de sus valores y por leyendas de tradición e innovación que mayormente permanecen constantes a lo largo del tiempo. Pero, de vez en cuando, esa trayectoria histórica se ve alterada por un suceso importante que rompe su vector original y lo redefine. En la relojería esos momentos quedan definidos por la aparición de personajes y relojes específicos que, una vez que entran en escena, modifican por siempre la evolución de una empresa. Para ejemplificar esta situación, no se me ocurre un caso más perfecto que el de TAG Heuer, con Jack Heuer y el Carrera.

En efecto, la horología que hoy nos es tan familiar está definida por los nombres que le dieron forma en los últimos 70 años. Si bien TAG Heuer está lleno de historias y nombres épicos, hay un común denominador que tiene que ver con lo que es la empresa el día de hoy: Jack Heuer. Heuer, hoy presidente honorario de la compañía que fundó su bisabuelo Edouard Heuer en 1860, ha sido artífice del éxito y asociado con los nombres que hoy dan vida a la gran casa de La Chaux-de-Fonds. Bajo la tutela de Jack Heuer, surgieron dos de los nombres más grandes de la relojería deportiva: Monaco, que el año pasado celebró con bombo y platillo sus 50 años, y Carrera, reloj que nació en 1963 y que se convirtió en la punta de lanza que llevó a la casa Heuer a la modernidad.

Detrás de un nombre

Ya entrados en el siglo XX, en la era gestionada por Jules-Edouard y Charles-Auguste Heuer, hijos de Edouard, la casa Heuer comenzó a bautizar los relojes con nombres que aludían a su intención y características. En esa surgieron apelativos memorables para los precisos instrumentos de medición creados por Heuer, como Mikrograph y Mikrosplit. Años más tarde, Charles-Edouard Heuer —hijo de Charles- Auguste y padre de Jack— continuó con la tendencia en su era —a partir de los años 30 y 40— y vio el nacimiento de más nombres geniales y reconocidos como Autavia, Solunar, Seafarer y Twin Time. Pero no sería sino hasta unos años después, ya bajo la gestión de Jack Heuer (él asumió la dirección de la compañía en 1958), cuando llegarían, sin discusión, sus más grandes nombres: Carrera y Monaco.

Cuando Jack Heuer escuchó en 1962 el nombre «Carrera», vocablo en español lleno de historia, pasión, velocidad y triunfo quedó inmediatamente convencido de que debía ser el nombre de un reloj. Y cómo no iba a ser así: la inspiración provenía de uno de los más importantes episodios del automovilismo: la Carrera Panamericana, cuya época dorada —y más encantadora y peligrosa— se celebró de 1950 a 1954 en los caminos más demandantes de México.

A pesar de que Jack Heuer ya trabajaba en el desarrollo de nuevos conceptos y diseños para mejorar la legibilidad y confiabilidad de sus cronógrafos deportivos, no sería sino hasta 1963 que él concretaría su sueño de crear el cronógrafo más práctico y claro.

A ese nuevo marcatiempos de caja redonda y tres registros le llamaría Carrera, continuando con una tradición de poner nombres a todo nuevo cronógrafo, que Jack Heuer había comenzado un año antes, en 1962, con el Autavia.

El carrera en 2020

El nuevo Carrera Sport Chronograph muestra un diseño reformulado, donde destaca la luz que se refleja de sus coloridas carátulas y las proporciones más robustas de la caja, con sus asas más cortas y definidas, ensalzadas por los precisos terminados. La carrura de acero inoxidable de 44 mm presenta acabados pulidos y cepillados que hacen que el reloj luzca más elegante y delgado. La mejor integración del cristal y el esbelto bisel disponible en acero o cerámica— también elevan la estética. En la parte posterior, se aprecia el extremo cuidado que la casa imprimió en el terminado del reloj. El fondo enroscado incorpora una amplia ventana de zafiro que abre la vista al dorso del Calibre Heuer 02, con su platina acabada en Côtes de Genève y su masa oscilante calada en color negro.

El nuevo TAG Heuer Carrera Sport Chronograph ofrece una resistencia al agua de 100 metros.

La nueva carátula del cronógrafo tiene un acabado cepillado circular y está disponible en una generosa variedad de colores: azul oscuro con un bisel de cerámica a juego, verde oliva apagado con un bisel de acero inoxidable o una de las dos versiones negras, cada una con un elegante bisel de cerámica negra. La brida en torno a la carátula es biselada y los índices se orientan hacia el centro del dial y facilitan la rápida lectura de la hora. Las tres carátulas subsidiarias son muy claras: el contador de horas a las 9 ahora tiene los números 12, 4 y 8, ofreciendo un balance visual con el contador de los minutos a las 3. A las 6, el registro de los segundos constantes es un poco más pequeño y sirve como una suerte de punto de equilibrio de la idea herramental del reloj.

Para una legibilidad con poca luz, las manecillas centrales de horas y minutos, así como los índices horarios elevados, todos chapados en rodio, llevan SuperLuminova verde.

El nuevo brazalete con eslabones en forma de H y de impecable pulido es más delgado, lo que lo hace un poco más ligero y ergonómico. El broche invisible, con doble pulsador de seguridad, solo es revelado por el grabado del logotipo y preserva la limpieza de formas de la pulsera. Para el lanzamiento de la renovada colección Carrera Sport Chronograph, TAG Heuer incorporó una referencia aún más rica, con caja en oro rosa y negro, donde el bisel de cerámica negra está relleno de laca color oro rosa —una primicia para la firma—, y la corona y los pulsadores están hechos de oro rosa macizo de 18K.

¡Ahora con más poder!

Los TAG Heuer Carrera rediseñados están impulsados por la mecánica de manufactura Heuer 02. El movimiento consta de 168 componentes, incluida una rueda de pilares con embrague vertical —componentes esenciales para hacer más confiables y precisos el inicio y detención del contador de tiempos parciales—, y cuenta con una notable reserva de marcha de 80 horas, mensaje que se despliega inusualmente, pero con orgullo, en la carátula del nuevo Carrera.

El Heuer 02 es muy importante para la firma. Franck Touzeau, vicepresidente de producto de la casa, así lo explica: «Hasta el año 2020, el movimiento Heuer 02 sólo se utilizó en la gama básica de TAG Heuer Carrera en los modelos de relojes esqueletizados. Sin embargo, Carrera es históricamente un reloj deportivo donde la legibilidad es clave por sus raíces en la Carrera Panamericana. Es un cronógrafo dedicado a los pilotos de carreras y, con estos nuevos modelos, quisimos vincularlo nuevamente con sus orígenes».

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