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Industria

Motor de arranque: Aunque sea en agencia, cuidado con los fraudes

Si bien al ser una distribuidora oficial, la posibilidad de ser víctima de fraude es menor, no hay que pecar de confiados

Motor de arranque: Aunque sea en agencia, cuidado con los fraudes

Todos recibimos, con mayor o menor frecuencia, correos electrónicos que dicen que un señor en África, del que nunca habíamos escuchado hablar, falleció y nos dejó una fortuna de algunos millones de dólares.  Todo lo que tenemos que hacer es depositar un poquito para iniciar los trámites y después de eso, seremos millonarios. Obviamente es un fraude diseñado para quitar esas cuantas centenas de dólares que algunos están dispuestos a gastar pensando que se trata de una inversión. Afortunadamente cada vez menos gente cae en ese cuento, pero los que lo hacen aún son suficientes como para que el cuento siga vigente. Con los autos también hay fraudes donde generalmente la víctima peca por ingenuidad o todo lo contrario, por “pasarse de listo” y como siempre lo ideal es estar atentos y usar el sentido común.

Yo siempre he recomendado que en la hora de vender tu coche, lo uses como enganche si vas a comprar uno nuevo, principalmente usando una de las agencias autorizadas por las marcas, donde la posibilidad de ser víctima de un robo o un fraude es menor que una transacción entre particulares, principalmente si son desconocidos. Claro, si vas a comprar o vender un auto a un familiar cercano, esa es la forma de obtener más dinero por tu bien, ya que la agencia o un lote necesitan pagar un costo financiero y de mantenimiento, además obtener una utilidad de cada transacción, o no sería un negocio. Aun recibiendo menos dinero por mi auto, siempre usé esa forma de vender mis coches para comprar uno nuevo, simplemente por una cuestión de seguridad.

Cuando me refiero a seguridad, no quiero decir que es imposible que algo malo pase a los clientes que usan los servicios de una agencia, al final hay muchas personas que trabajan ahí y la posibilidad de que exista uno o más deshonestos es igual que en cualquier empresa o institución. Sin embargo, si tienes un problema con una agencia, tienes también la seguridad de que es un negocio conocido, cuya dirección no va a cambiar de la noche a la mañana y se puede usar armas legales en contra de ella.

Lo raro es noticia

Tan poco frecuente es el tema de los fraudes con compra y venta de autos en un distribuidor autorizado, que cuando aparece un caso, se transforma en noticia, aún más ahora con las redes sociales. Pero esto no significa que no existan, obviamente. Por ello es necesario poner la misma atención a los papeles que pondrías al vender o comprar a un desconocido. Vamos, yo no dejaría mi auto en una agencia con la promesa de que me pagarían después y con solo una hoja, sin membrete, como garantía. Menos lo haría con un lote y aún menos con un desconocido con quien tuve contacto gracias a un anuncio en internet.

Pero es también posible que por error o buena fe, hagas algo que no debías, poniendo en riesgo tu patrimonio. En este caso, el cliente que se sienta perjudicado está en todo su derecho de luchar por lo suyo. La agencia en cuestión tiene la obligación de responder por sus empleados, incluso si en este momento una persona que cometió un ilícito ya no labora en el lugar, pero sí trabajaba cuando el supuesto fraude fue cometido. Y la palabra clave aquí es: “Supuesto”. Porque toda historia tiene al menos dos versiones y la definitiva es el resultado de las investigaciones hechas por la autoridad, nos guste o no, confiemos en ella (la autoridad) o no. Ningún distribuidor ni ninguna marca irá dar dinero, o un auto o cualquier cosa a cualquiera que aparezca con una acusación de fraude. Y están en su derecho. Ahora, si queda comprobado dicho fraude, la cosa cambia completamente y el peso de la ley debe caer sobre el o los responsables, se una persona, una agencia, una marca o todos ellos si es el caso.

No hace mucho, un buen amigo fue víctima de robo de identidad y le apareció una deuda de 700 mil pesos por una camioneta que nunca compró. Obviamente luchó por sus derechos y logró probar que él nunca hizo la compra que decían que había hecho. Pero esto, de tan común, no es noticia. Hay fraudes todos los días en México y en todo el mundo y mientras no esté todo comprobado los hechos serán solo sensacionalismo, apenas una forma de buscar audiencia, de sonar como defensor de la gente, cuando tal vez sea justo al revés.

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